Ir al contenido principal

Libertad, Igualdad, Fraternidad... nada más lejos de la realidad: La guerra de la Independencia Española




Esta noche quiero provocarles con un tema que sigue siendo tabú en nuestras escuelas y nuestros libros de historia: la Revolución francesa y la invasión posterior a España. Si bien nuestros pueblos hermanos latinoamericanos estudian en cada curso su Libertad e independencia de la “Tirana” España, nosotros, aunque hartos de estudiar la guerra de la Independencia con Bailén, Zaragoza, Gerona, los Arapiles, San Marcial, etc. estudiamos a Napoleón como un héroe, casi como un dios. Y, me remito al título, nada más lejos de la realidad.


Napoleón se coronó emperador tal día como hoy en 1804


Si bien la Revolución Francesa tuvo en sus inicios unos ideales bellos, románticos, que traían un aire fresco al Antiguo régimen, empezó a corromperse pronto. Las ejecuciones del Rey y familia, el terror con la guillotina de Robespierre... y entre tanto, un joven corso que hacía carrera entre Italia y Egipto, que se convertiría poco a poco en la mayor figura de la revolución: Napoleón Bonaparte.


Las tropas de Napoleón en Egipto

Ya lo decía Beethoven cuando le iba a dedicar su tercera sinfonía: la sinfonía heroica, para un héroe, el líder del 18 de Brumario, el cónsul libertador de la República. Pero la monarquía que la propia revolución había echado, acabó retornando dentro de la misma como Imperio: el imperio napoleónico. Y, a la vista de este giro, Beethoven le retiró la dedicatoria, pues se convirtió en lo que la revolución había echado: en un monarca absoluto. 

Napoleón se convertía en un traidor a la revolución y a su verdadero espíritu.


La coronación de Napoleón 


Y de un modo similar al que haría Alemania poco más de un siglo después, crearía la gran Francia, invadiendo poco a poco sus vecinos. Y, lógicamente, su vecino inmediato al sur era España.

El que prefiera, puede ver solo el resumen en mi instagram @historiasporlahistoria en este enlace: https://www.instagram.com/p/CW_pzSLtGUL/?utm_medium=copy_link


Carlos IV y Godoy


Al reinar en España Carlos IV, dominado por su valido Godoy, y con problemas con su hijo, el futuro Fernando VII, tras muchas guerras de coalición contra la revolución, tuvo que aliarse con Francia, junto con la que en 1805 perdería en Trafalgar. En 1807, con el falso motivo de invadir Portugal, Carlos IV firmaría el tratado de Fontainebleau, donde permitiría a las tropas francesas pasar por España. Su gran error. Pero lo peor llegaría en 1808, cuando padre e hijo decidieron ambos abdicar en favor de Napoleón el trono de España, y puso en él a su hermano José, Pepe Botella. Y esto no agradaría demasiado a nuestros ancestros:


Fernando VII


El que quiera tener un conocimiento más profundo sobre estos hechos de Godoy, Carlos IV y Fernando VII, puede leerlo en este mi otro artículo: https://historiasporlahistoria99.blogspot.com/2021/10/manuel-godoy-el-principe-de-la-paz.html


Nuestro pueblo, siempre tan dividido entre conservadores y liberales, curas y profanos, señores y vasallos... pronto se alió entre sí para deshacerse del poder francés. Los unos por volver al antiguo régimen, mucho más cómodo para ellos (y también para los siervos, como el tiempo hablaría con la llegada de la economía liberal), y los otros para recuperar a Fernando VII, el deseado, a quien creían que iba a traer el constitucionalismo verdadero a España. 


El levantamiento del 2 de mayo en Madrid, por Goya


La realidad es que hubo motivos para que se aliasen los enemigos: el ejército Napoleonico fue verdaderamente sanguinario en nuestro país. Por los pueblos que pasaban, arrasaban los campos, mataban hombres, mujeres y niños; asaltaban monasterios, iglesias, palacios; violaban mujeres, destrozaban obras de arte de valor incalculable...

Innumerables, podríamos decir, fueron los abusos y destrozos que el ejército de la libertad fue dejando por nuestras tierras y nuestros ancestros.


Mapa del curso de la guerra

Se hicieron guerrillas para defender el honor de cada territorio: no se defendía solo a España, se defendía a Galicia, a Navarra, a Castilla, a Aragon, a Andalucía... y los lideres, si me permiten hacer paralelismo entre el nivel nacional vs. local, eran hidalgos como Espoz y Mina, o Don Bernardo González Del Valle (Cachamuíña) y su tío-primo don José Benito Munín en mi tierra; curas como el cura Merino, tan famoso en todo el país, o el abad de Couto en la tierra de Ribadavia; o pueblerinos como Juan Diez el empecinado, o, si me lo permiten, el famoso José Francisco González, Labrador, que venció en múltiples batallas a los franceses en las tierras del Ribeiro y Carballiño. 


 Espoz y Mina, guerrillero navarro


Voy a exponérselo con un ejemplo de mi campo particular. En la tierra de mi familia, la del Ribeiro y Carballiño, provincia de Orense, cuya historia, dentro de lo que cabe, domino, la presencia del ejército Napoleónico fue terrible. Venía dirigido por el famoso Mariscal Soult. En Ribadavia, la capital, estuvieron pocos días, pues con honra lo digo, los paisanos se enfrentaron con valentía encomiable al invasor. Tras perder pequeñas escaramuzas donde murieron muchos soldados, mataron decenas de personas en la villa. 


El mariscal Jean-de-Dieu Soult


Durante el mes de febrero y marzo de 1809, hicieron incursiones a los pueblos de alrededores, donde hacían pillaje en los pueblos. Asaltaron las parroquias, las casas de los labradores, los palacios de los hidalgos, rompieron y deshicieron libros realmente importantes, y lo peor, mataron muchos inocentes, sobre todo los hombres, hidalgos y labradores. Como recuerdo familiar, al padre de un bisabuelo de mi abuela, Don Ramón, lo mataron en la guerra los franceses estando tranquilamente en su pueblo, dejando huérfano a su hijo, Carlos, con solo 4 añitos. 


Don Bernardo González Del Valle, Cachamuíña, libertador de Vigo y del Ribeiro. Vigo, mi ciudad, tiene la honra de ser la primera ciudad de Europa en echar a los franceses el 28 de marzo de 1809


Y todo esto al cántico de Liberté, egalité, fraternité... ¿qué clase de Libertad le daban a un país que estaban invadiendo? ¿Qué clase de igualdad daban?, pues los soldados franceses mataban a tantos españoles y violaban a tantas españolas por el hecho de ser nacidas en otro lugar. Tras estos hechos, ¿dónde podría uno encuadrar la fraternidad?


Marianne, el símbolo de la revolución, que no renacería hasta julio de 1830, como bien pintaba Delacroix en su La Libertad guiando al pueblo.

Obviamente, la culpa de los abusos no fue directamente de Napoleón, pero sin duda, lo innecesario de haber mandado a sus soldados a luchar por algo que ya no existía (la Revolución fenecida el 18 de brumario) fue la causa prima para esos abusos, no solo innecesarios, claro, sino que fueron, y son una vergüenza para la historia.


Cuadro de guerrillas de la guerra de la Independencia


Sé que Napoleón ha sido siempre admirado por la historiografía posterior, pero párense a pensar en lo que les digo. Quizá su caída significó el fin de la revolución... quizá estas son cosas que suceden en todas las guerras... pero, así como otras guerras más modernas de todo tipo están omnipresentes en nuestra memoria colectiva, no nos podemos olvidar de estos sucesos por haber pasado ya más tiempo. Juzguen y sean críticos, se lo ruego. 


José Bonaparte, el Rey que su hermano Napoleón puso en España


Si les ha gustado, ya saben que pueden suscribirse al blog para ver nuevas entradas y, además, seguirme en instagram @historiasporlahistoria en este enlace: https://www.instagram.com/p/CW_pzSLtGUL/?utm_medium=copy_link


Un saludo.  Créditos a los propietarios de las fotos. Les recuerdo que el texto, casi más de opinión que de historia, es mío, y de él me reservo los derechos de propiedad.


Santiago Ogando Pérez.

Comentarios

  1. Una opinión más, llena de matices de los que habría mucho que discutir

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Eugenia de Montijo y Napoleón III: el amor y la pena entre la violeta de Granada y el Águila de París

Tal día como hoy hace 196 años, el 5 de mayo de 1826, un fuerte terremoto sacude la ciudad de Granada. Mientras tanto, en el palacio de los futuros condes de Montijo (por aquel entonces Condes de Teba), en plena capital nazarí, la condesa se puso súbitamente de parto para dar a luz a su segunda hija superviviente en una tienda de campaña construida para la ocasión de manera urgente en el jardín (por miedo a un derrumbe de palacio). Se le puso por nombre Eugenia.  Doña Eugenia de Montijo, como sería conocida por el título de su padre, crecería como una muchacha de la aristocracia, afrancesada por cierto, entre paseos por el Albaicín y fiestas en París. Esta misma chica, pocos años después, se convertiría en el objeto del amor del presidente de la República Francesa, C. L. N. Bonaparte y, bajo el símbolo de una flor (la violeta), ya como Napoleón III, llegaría a ser con su matrimonio Emperatriz de Francia y gran protagonista del Segundo Imperio Francés. Si lo prefieren, pueden ver so...

La quinina: la Condesa de Chinchón y el descubrimiento de la cura contra la malaria

Hoy quiero hablarles de uno de los descubrimientos médicos más importantes de la historia de la humanidad: la quinina o chinchona, una sustancia natural sacada de la corteza de un árbol americano que supuso el tratamiento principal en la lucha contra una de las peores enfermedades conocidas: la malaria. El interés que nos trae este medicamento está en los primeros años de los virreinatos españoles en América, cuando la medicina del Viejo y del Nuevo Mundo se fundieron al salvar una indígena peruana a la virreina española, la Condesa de Chinchón, de morir cuando estaba gravemente enferma de malaria al darle la quinina, una medicina tradicional americana desconocida en Europa. Quinina Pasemos a la historia. En primer lugar, quiero hablarles un poco de la malaria, también llamada paludismo. Es una enfermedad infecciosa transmitida por mosquitos que, muy resumidamente, causa unas fiebres muy intensas, vómitos y una marcada coloración amarilla de la piel, con origen en la parasitación de un...

Lo que el viento se llevó: la Guerra de Secesión Americana

Lo que el viento se llevó. Esta película fue estrenada tal día como hoy hace 82 años, el 15 de diciembre de 1939, en Atlanta, insigne escenario de esta cinta que marcó un antes y un después en la historia del cine. Últimamente se ha visto en boca de todos por las recientes acusaciones de racismo (debemos tener en cuenta que es una película de 1939) con la que muchos se rasgan las vestiduras, sin darse cuenta de que, a fin de cuentas, simplemente refleja como era la vida en ese momento (1860).  Cartel de la película  Hoy quiero, además de contarles un poco del argumento de mi película favorita, explicarles un poco sobre cómo se hizo y exponerles el interesante contexto histórico en el que se mueve y, sobre todo, el paralelismo con la misma: la Guerra de Secesión Americana. Les alerto que tiene spoilers de la película, aunque no les contaré el final por respeto, para así animarles a verla. Fotografía del rodaje  El que prefiera, puede ver solo el resumen sobre las curiosida...