Hoy, día de Nochebuena, se celebraba el día del cumpleaños de la Emperatriz Sisi, una figura muy estudiada y de la que he hablado ya en otras ocasiones. Sin embargo, hoy quiero hablarles de su nieta más parecida, llamada como ella Isabel, con su mismo espíritu libre y errante, y que de no ser por las Leyes Sálicas que regían los países de su padre y de su madre, se podría haber convertido en Emperatriz de Austria-Hungría y Reina de Bélgica.
| En el centro de la Familia Imperial Austro-Húngara, con sus padres y sus abuelos, Francisco y Sisi |
La archiduquesa Isabel María de Austria, esa pobre niña huérfana desde su infancia debido a la tragedia de Mayerling, en que su padre y la amante de este murieron en extrañas circunstancias en un presunto suicidio en pareja cuando Erzsi, que así la llamaban en la familia, tenía solo 5 años. Esa joven, que aun siendo repudiada por su madre, fue la nieta favorita del emperador Francisco José, quien le cumplió el capricho de con un noble de clase inferior aún perdiendo sus derechos dinásticos.
| Bandera de Austria-Hungría, el Imperio fundado por su abuelo tras el compromiso del Imperio austriaco con el milenario reino de Hungría en 1867 |
Esa mujer que, harta de las infidelidades de su marido, partió a una vida errante con su hijos por el Imperio y que, a la muerte de su abuelo el emperador, se iria a vivir con un político socialdemócrata austriaco con el que pasó el resto de su vida, conociéndosele por ello como la Archiduquesa Roja, donando toda su herencia a las autoridades austriacas.
Si prefieren, pueden ver solo el resumen en mi instagram @historiasporlahistoria siguiendo este enlace: https://www.instagram.com/historiasporlahistoria/p/CX3xVy9NCAR/?utm_medium=copy_link
Pasemos a la historia.
La archiduquesa Isabel María Enriqueta Estefanía Gisela de Austria de Habsburgo-Lorena y Sajonia-Coburgo y Gotha nació en el Castillo de Franzensburg, en las afueras de Viena, el día 2 de septiembre de 1883. Era la hija primogénita del príncipe heredero Rodolfo de Austria-Hungría, único hijo varón de los célebres Francisco José e Isabel de Austria, conocidos por la mítica película Sissi Emperatriz.
Su madre era la princesa Estefanía de Bélgica, hija del rey Leopoldo II de Bélgica, tristemente famoso por su papel en la explotación colonial del Congo, y de su esposa la archiduquesa Enriqueta de Austria, que curiosamente era nieta del emperador también llamado Leopoldo II del Sacro Imperio. Estefanía era, por tanto, tía cuarta de su esposo Rodolfo.
| Sus padres |
Este nacimiento supuso una fuerte decepción en la familia imperial, pues todos esperaban un varón que asegurara la sucesión del Imperio Austrohúngaro.
El problema aumentó aún más cuando se descubrió que la princesa heredera, a causa de una enfermedad venérea transmitida por el propio Rodolfo, se quedó estéril, seguramente por una enfermedad inflamatoria pélvica. Así pues, como en Austria regía la Ley sálica, las mujeres no podían subir al trono, y como en la familia de Francisco José no había más varones, la sucesión pasaría, después de su hijo Rodolfo, a su sobrino Francisco Fernando.
| La familia imperial |
La primera infancia de Erzsi, que así era llamada en familia, fue uno de sus pocos tiempos felices. Según las crónicas, la archiduquesa guardaba un recuerdo muy cariñoso de su padre, que pese a haber repudiado en privado a su mujer y tener multitud de amantes, quería mucho a su hija y pasaba mucho tiempo con ella.
| Rodolfo de Habsburgo, príncipe heredero |
Los caracteres de sus padres eran muy diferentes: mientras el Kronprinz Rodolfo era un hombre de espíritu libre, inteligente y creativo, digno heredero de su madre Sisi, la archiduquesa Estefanía era una mujer reaccionaria, tradicional y formal, que no encajaba en las expectativas del liberal heredero. Así pues, pronto los dos jóvenes cónyuges empezaron a tener amantes, sobre todo Rodolfo.
| La baronesa Vetsera |
Entre ellas destacó, por desgracia, una: la Baronesa María Vetsera, con una fecha clave: el 30 de enero de 1889. Si el Kronprinz Rodolfo tenía 31 años, ella tenía solo 18. En un momento de fuertes tensiones con su padre, que se quejaba de su liberalismo y sospechaba de una conspiración; y de una crisis matrimonial eterna rodeada de constantes rumores de divorcio, tuvo lugar en el pabellón de caza de Mayerling, residencia rural del archiduque en las cercanías de Viena, uno de los sucesos más trágicos de la historia de la milenaria casa de Habsburgo.
| El pabellón de Mayerling |
La mañana del 30 de enero, los cuerpos de Rodolfo y la baronesa Vetsera fueron encontrados sin vida al alba en su habitación, con heridas de bala y un revólver, en unas circunstancias nunca lo suficientemente aclaradas por la familia Imperial. Austria quedaba sin heredero, pero la pequeña Erzsi se quedaba sin padre.
Con la viudez, su madre, la liberada Estefania se vio aislada de la familia Imperial, casándose en el año 1900 con un conde húngaro en matrimonio desigual. Esto causó que tanto su padre, el Rey de los belgas, como su suegro el emperador la apartarán de la corte y le quitaran sus derechos (ya no podría ser la princesa viuda, porque había vuelto a casarse).
| Estefanía y su Segundo esposo |
Mientras tanto, nuestra protagonista fue criada por su abuelo Francisco José, ante la ignorancia que su madre le mostraba. Este le cumplía todos los caprichos por ser su nieta favorita, y según iba creciendo, iba creando más y más expectación. Poco después de la muerte de su abuela Sisi, cuando cumplió los 18 años en 1901, el emperador ofreció un gran baile en su honor, donde sus ojos azules y su desparpajo heredado de su padre y su abuela deslumbraron a la corte de Viena.
| El Emperador Francisco José |
No obstante, ella se vio deslumbrada por un caballero de la nobleza imperial, el príncipe Otto de Windisch-Graetz. Pese a que este ya estaba comprometido, Isabel María consiguió la autorización del emperador para casarse con él. A cambio, ella renunciaba a sus derechos dinásticos como Archiduquesa de Austria, pero manteniendo a perpetuidad el estilo de Alteza Imperial.
| Isabel y su primer esposo, Otto |
La boda se llevó a cabo en el palacio imperial de Hofburg el 23 de enero de 1902, recibiendo Isabel una grandísima dote de su abuelo. El problema del matrimonio residió en que Otto no estaba realmente enamorado de ella. Por lo tanto, buscó amantes fuera del matrimonio. Con él tuvo 4 hijos: Francisco José, Ernesto, Rodolfo y Estefanía. La pareja se estableció primero en Viena, luego en Praga, hasta establecerse en el castillo bohemio (checo) de Ploschkowitz.
| Erzsi y su hija Estefanía |
La mala salud de sus hijos y la altiva relación con su esposo hicieron a Erzsi buscar también amantes, y encontró uno: el militar Econ Lerch. Todo iba muy bien con él, ella estaba siendo feliz y hasta pensó en abandonar a su esposo (no lo hizo por no defraudar a su anciano abuelo), pero todo se vio truncado por la muerte de Egon alcanzado por un obús en la Primera Guerra Mundial, causada por la muerte de su Primo Francisco Fernando.
| La Bella Erzsi |
Cuando falleció su abuelo, en 1916, Erzsi decidió separarse definitivamente del infiel Otto. Sin embargo, y contra lo que ella se esperaba, la familia imperial, dirigida ahora por su primo Segundo el emperador Carlos I, así como el resto de la familia, le dio la espalda y apoyó a Otto, dando la custodia de los niños al marido y enviando a la guardia imperial a recuperarlos. Sin embargo, la archiduquesa se mantuvo en sus trece y consiguió que le dieran la custodia legal.
En esta época de litigios, con la monarquía de Habsburgo ya caída y el Imperio roto, en 1924, Erzsi se separó legalmente de Otto, obteniendo la custodia de sus hijos. Pese a lo llamativo, ya no supuso tanto escándalo, pues ella ya no era princesa imperial (ahora estaba en Viena, la Capital de la República austriaca).
Poco antes había conocido al que fue el amor de su vida: el político socialdemócrata austriaco Leopold Petznek, que le dio el cariño que nunca había tenido (salvando el del emperador) hasta la muerte de este en 1956, tras más de un cuarto de siglo juntos.
| Petznek |
Entre tanto, ella se había afiliado al partido socialdemócrata austriaco en 1921, dejando su vida lujosa anterior y viviendo la misma vida que llevaba su aún compañero (tardaron en poder casarse legalmente). Por esto, fue conocida como la “Archiduquesa roja”. En la Segunda Guerra Mundial, ni siquiera su status imperial le salvó del nazismo, pues su esposo Petznek fue confinado en el Campo de Concentración de Dachau.
| Dachau |
Cuando este murió en 1956, la que había sido la hija del heredero del Imperio se veía sola, enferma, llena de desconfianza y repudiada por sus hijos, viviendo sola en la villa de Hütteldorf hasta su muerte en 1963, a los 80 años, dejando (salvo la parte legítima que por ley tenía que dar a sus hijos) todos sus bienes a la ciudad de Viena, para mejorar la vida de la gente, salvando dos pequeñas partes: una para las monjitas que en Mayerling rezaban por el alma de su padre, y otra para los capuchinos que rezaban en la Capilla Imperial de Hofburg por sus abuelos y demás ancestros.
Sin embargo, ella no quiso acabar como una princesa, en la cripta imperial, sino que se hizo enterrar en una tumba común, sin nombre, en el cementerio de Hütteldorf.
Una mujer parte de dos mundos, desde la fastuosa corte imperial de sus abuelos a la vida plebeya que eligió vivir ajena a todo y todos. Una vida marcada por la tragedia y la superación que hicieron de Isabel María, Erzsi, la Archiduquesa roja, una de las figuras, junto a su familia, más interesantes de la historia.
| La brillante época imperial con los Emperadores |
Ya saben que, si les ha gustado, pueden suscribirse al blog para ver nuevas entradas y, además, seguirme en Instagram @historiasporlahistoria siguiendo este enlace: https://www.instagram.com/historiasporlahistoria/p/CX3xVy9NCAR/?utm_medium=copy_link
Espero que les haya gustado. Les recuerdo que me reservo los derechos de autor del texto, no así de las imágenes, ajenas a mí, cuya propiedad reconozco a sus respectivos dueños.
Santiago Ogando Pérez.
Comentarios
Publicar un comentario