Hoy, 31 de octubre, se celebra la víspera de Todos los Santos (en inglés, All Hallows’ Eve, abreviado como Halloween). Es un día en que, tradicionalmente, aprovechamos para recordar a nuestros seres queridos que ya no están con nosotros, visitando sus tumbas y, como un gesto simbólico, les llevamos flores.
| Samhain, la fiesta celta de los muertos |
Aprovechando la fecha, quiero contarles cuál es el motivo original de que, ya desde la prehistoria, los familiares y amigos de los difuntos les entierren y les lleven flores, además de contarles, brevemente, la historia de las fiestas que las diferentes religiones hacían a sus difuntos, viendo más ampliadamente las cristianas de Santos y Difuntos, así como las tradiciones paganas que, tantas veces, fueron de la mano con las religiosas.
| Alegoría de Todos los Santos |
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Pasemos a la historia.
| Dolmen, antigua sepultura prehistórica, en Maus de Salas (Galicia) |
Les diré, para empezar, que uno de los rasgos que marcó la diferencia entre los primeros homínidos y los Homo sapiens fue, precisamente, el enterrar a los muertos. Antes, los cadáveres se dejaban de una manera, por así decirlo, más animal. Seguramente, cuando se empezó a asociar la presencia de los cuerpos descompuestos con enfermedades y nuevas muertes decidieron darles sepultura en la tierra para aprovechar eso y, de paso, poner un punto en tierra para recordarlos.
| Necrópolis prehistórica en Portugal |
Mientras no eran enterrados, estando el cuerpo sobre tierra, uno de los problemas que tenía era que, al descomponerse, el cuerpo desprendía mal olor. Para mitigarlo, aprovecharon los aromas de las flores, envolviendo los cuerpos, primero en pétalos y luego además en perfumes más elaborados, evitando así el fuerte olor.
| La primera tumba con flores tenía hojas de menta y salvia |
Esto se ha encontrado, como primer testimonio arqueológico fiable, en lo que hoy en día es Israel, en una tumba de más de 13.000 años de antigüedad donde, junto con los restos humanos, aparecen restos de flores.
Con el tiempo, las flores han tomado un toque mayor de simbolismo, donde como una señal de cariño y amor al ser querido, se empezaron a llevar diversas flores: rosas, claveles, crisantemos… Este “arte de los muertos”, según los siglos y las religiones avanzaban, iban tomando nuevas posiciones. Primero, como decíamos, los prehistóricos haciendo tumbas en el lugar que moría cada uno o en fosas de más personajes, construyendo encima grandes monumentos funerarios, como podía ser el dolmen.
| Las pirámides de Egipto, monumentos funerarios |
En las religiones de la edad Antigua, como el antiguo Egipto, empezó a hacerse una cultura funeraria mucho más poderosa, con tumbas muy sofisticadas (como las pirámides) o una vida eterna más dibujada (véase “El libro de los muertos”), donde tras un juicio realizado por el Dios de los muertos, Osiris, el recién difunto pasaba a la vida eterna.
| El Libro de los Muertos, de la rica cultura funeraria egipcia |
También Grecia y Roma tuvieron una interesante cultura funeraria, encontrándose necrópolis y sarcófagos muy famosos en diversas localizaciones. En la Roma Imperial, igual que en Egipto, no era extraño que los difuntos fueran deificados tras su muerte y, por tanto, celebrados como verdaderos dioses. Con este final, que con evidentes matices nos puede recordar al día cristiano de Todos Los Santos, paso a explicarles lo que se celebra en las fiestas de estos días .
| Kerameikos, necrópolis griega |
Como les decía al principio, hoy celebramos la víspera de Todos los Santos (el inglés Halloween). Después, el día que celebramos el 1 de noviembre es el de Todos los Santos. Si bien el Día de los Fieles Difuntos es el día siguiente, el 2 de noviembre, el día de Santos es una fiesta canónica de precepto, festivo, y es el día que solemos aprovechar para llevar las flores, adornar las lápidas y recordar en general a todos los difuntos.
| Alegoría de Todos los Santos |
Canónicamente, al celebrar Todos los Santos, la Iglesia católica no solo celebra a Los Santos que todos podemos pensar de primeras, como San José, San Antonio o el que se les venga a la cabeza. Celebra, como santos, a todas las personas que alcanzaron la vida eterna, o por decirlo de una manera más vulgar, que han subido al Cielo. El día de los Difuntos se recuerda, además, a los muertos en general, a las ánimas del purgatorio.
| Las ánimas del purgatorio, abajo |
Sin embargo, alejados ya de lo canónico, tenemos la víspera pagana, la fiesta ancestral. Lo que hoy se llama Halloween fue, en otra época, el centro de las celebraciones de los antiguos celtas, con gran importancia en España y, sobre todo, en Galicia: el Samhain.
| El Samhain |
Y es que, como les digo, mucha gente celebra Halloween como una manera de alejarse de lo religioso. Craso error, al menos en la forma, pues como les adelantaba, aunque la fiesta la hagan lo menos Cristiana posible, la verdad es que el propio nombre lo delata: Halloween procede de “All Hallows’ Eve”, traducido literalmente, “Víspera o tarde de Todos Los Santos”. Si quieren celebrar algo realmente Pagano, llámenlo Samhaín.
| Era a la vez año nuevo y fiesta de fin de cosechas |
Esta fiesta Celta, con origen en el druidismo, celebraba el fin de año. Era el final del verano, de la estación clara, y empezaba la estación oscura. Era un día en el que se abrían las puertas del otro mundo: los espíritus venían de vuelta al mundo de los vivos, y durante una semana se celebraban una serie de fiestas y rituales que culminaban con los druidas actuando como una especie de médiums, que hablaban con los espíritus que venían a visitar su antiguo hogar cuando estaban ya en la “vida superior”.
| Druida |
Celebrando el final de las cosechas, como decía, se encendían hogueras, se ofrecían ofrendas de comida por los sacerdotes druidas y se vestían máscaras, quemando lo malo para purificar el nuevo año. La pena es que no quedarán textos de estas celebraciones, pues los druidas se basaban en tradición oral.
Esta fiesta permaneció en la, por así decirlo, luminosa oscuridad de la tradición rural ajena a la religión oficial, en la que, incluso en regiones del Norte de España, desde Galicia al País Vasco, se han encontrado calabazas utilizadas después como máscaras en el carnaval.
| Del Samhain se tomó la base para el actual Halloween |
Volviendo ya a la tradición Cristiana, les diré que el recuerdo a los difuntos empezó oficialmente en las iglesias orientales, en Siria, donde el domingo siguiente a Pentecostés, unos 60 días después de Pascua de Resurrección, recordaban a los mártires de la Iglesia que, cada día, eran más numerosos.
| Las primeras comunidades cristianas |
Así, y siguiendo el Dogma de Fe del Credo “Creo en la comunión de los Santos” llegamos a la Iglesia occidental, de la que Roma es sede y centro. Y más particularmente, a un nuevo nexo con una religión anterior: el Panteón Romano.
| El panteón romano |
A principios del siglo VII, el emperador bizantino Nicéforo Focas dona el Panteón al Papa, consagrándolo como Iglesia dedicada a la Virgen María. Tengámoslo presente para después.
| Las catacumbas |
Al siglo siguiente, alrededor del año 735, el papa Gregorio III hace llevar al Vaticano para dársele nueva sepultura a muchos de los mártires y primeros Cristianos de las catacumbas, dedicando allí una capilla con la advocation “Al Salvador, a Santa María, a los Apóstoles, a los Mártires, a los Confesores y a Todas las Almas justas”. Ahí nace “Todos Los Santos”.
| El interior del panteón hace unos 5 años |
Un siglo después, en el año 835, el Papa Gregorio IV decide trasladar restos de muchos de los primeros Cristianos (muchos de ellos, mártires) que quedaban aún en las antiguas catacumbas romanas al Panteón. Al consagrarse la nueva iglesia, bajo la advocation de Santa María ad Martyres, se escogió la fecha del 1 de noviembre, celebrándose a partir de entonces ese día la fiesta de Todos los Santos.
| Gregorio IV |
No nos olvidemos, además, de cómo las culturas precolombinas tenían también ritos para recordar a sus muertos, desde los incas a los mayas pasando por los pueblos de Norteamérica, fusionándose, igual que en Europa, sus tradiciones con las cristianas. Destaquemos el Día de los muertos, en México, haciéndose dulces, escribiendo poemas y haciendo grabados en las calaveras así como, de nuevo, decorando con flores los cementerios.
| Típico Día de los muertos |
De ahí para adelante, la fiesta se siguió celebrando, mezclándose en parte esos vestigios de los antiguos cultos paganos con la religión católica pues, a fin de cuentas, respetar a los muertos es algo que, sea uno religioso o no, entiende como algo importante.
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Santiago Ogando Pérez.
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