Hoy, 16 de octubre, se recuerda el 228 aniversario de la ejecución en la guillotina de María Antonieta, la Reina de Francia, en el marco de la Revolución Francesa.
| María Antonieta de Francia |
Como quizá sabrán, tanto ella como su esposo, el Rey Luis XVI, y miles de personas de todas las clases fueron ejecutados, como les decía, mediante un método novedoso y, por así decirlo, un símbolo de la Francia Revolucionaria: la Guillotina.
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| María Antonieta esperando la guillotina |
Como seguramente hoy encuentren varias biografías y obituarios de María Antonieta, yo quiero salir de la rutina y hablarles del padre de la guillotina francesa: el Doctor Joseph Ignace Guillotin, un médico humanista revolucionario que, buscando un menor sufrimiento en el reo, promovió el uso de este artefacto que, con el tiempo, sería nombrado (para su disgusto) en su honor, Guillotine (guillotina).
| Reines, en el oeste de Francia, cerca de la Rochela, en lo que antes de conocía como el Poitou-Charente |
Guillotin había nacido en Reines, en el Poitou-Charente, una bella zona al suroeste de Francia, en pleno antiguo régimen, en 1738, siendo hijo de Joseph Alexandre Guillotin y de Catherine-Agathe Martin.
| Vista de la ciudad |
Su infancia siguió embebida por los aires del Río Charente, que en su ciudad natal desemboca en el Golfo de Vizcaya. Una infancia tranquila, donde Guillotin destacaba por sus aptitudes para el estudio, encaminándose a una aparente carrera religiosa. Sin embargo, su vocación desapareció, encaminando sus estudios hacia la medicina.
| La antigua facultad de medicina de París |
Tras estudiar la carrera en París, empezó a ejercer como médico en la ciudad, empezando a ganar fama entre los diferentes estados de la ciudad por su calidad asistencial. Así, cuando estalló la Revolución al cabo de unos años, Guillotin fue elegido como representante del Tercer Estado a los Estados Generales de Versalles de 1789.
| Los Estados Generales |
Fue precisamente aquel octubre, durante su época como representante, cuando propuso a la asamblea la idea de que, como las ejecuciones estaban a la orden del día, hacer un método más humano para que los reos sufrieran menos en su última hora.
| La horca |
Tenemos que darnos cuenta de que, antes, los métodos de ejecución acarreaban mucha tortura: la rueda, el ahorcamiento (típico de las clases populares) y la decapitación, más típica de las clases nobles, a cargo de un verdugo que, en muchas ocasiones, fallaba en el golpe y dejaba al reo moribundo, con mucho sufrimiento.
| La versión de guillotina de Escocia |
Por tanto, Guillotin decidió adoptar un método más correcto: el que después sería conocido por Guillotina. El caso es que este era un método que ya se había utilizado, con variaciones, en los siglos anteriores en diferentes lugares como Bohemia, Inglaterra o España.
Al principio, no le hicieron caso a Guillotin, así que le pidió al secretario de la academia de cirugía, Antoine Louis, que hiciera un modelo de la máquina ejecutora. Con la ayuda de un luthier alemán y un verdugo parisino, crearon la máquina.
Está formada por dos planchas de madera verticales coronadas por el “chapeau”, que las une en su parte vertical. Debajo de esto, está una cuchilla triangular con un lastre de plomo de unos 60 kg de peso, preparado para caer sobre el cepo, con una ventana con dos medias lunas (la superior movil) donde descansaba el cuello del reo, cuya cabeza caería en una cesta colocada delante.
| Qué mayor símbolo de igualdad que la muerte del Rey |
La máquina fue adoptada por la Revolución como un símbolo de Igualdad: ya no habría diferencias entre aristocracia y plebe, todos serían ejecutados con la misma máquina, la guillotina.
| Marat, quien también era médico |
Sin bien el jacobino Marat, compañero de Robespierre, propuso como nombre “Louisette”, femenino de Louis (el rey, Luis XVI, junto con su mujer Marie-Antoinette, fueron dos de los guillotinadla más famosos), se impuso el nombre de Guillotine en honor a su principal promotor, J. I. Guillotin.
| Guillotin |
Se estima que durante su cénit, en la época del Terror Jacobino de Robespierre, cayeron en la guillotina unas 16.000 personas, alcanzando hasta su final en 1977, cuando se dejó de usar, unos cientos de miles de personas que pasaron por la guillotina.
Con respecto al final del doctor Guillotin, ese que había hecho participado también en la redacción de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, aunque se ha especulado que falleció en el Terror en su propia máquina, la realidad es que falleció años después, a los 76 años, en 1814, por una infección (carbunco) por una bacteria, el S. aureus.
| Plaza de la Revolución, ahora de la Concordia |
Este método, pese a la crueldad que lleva inherente la muerte, regaló igualdad y retiró tortura de las ejecuciones frente a los métodos existentes y, con el espectacular marco de la plaza de la Revolución (hoy Plaza de la Concordia), se convirtió la Guillotina en símbolo de una era, de un país y de unas ideas, las de la Revolución Francesa.
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Santiago Ogando Pérez.
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