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El Rubí del Príncipe Negro


Las piedras preciosas, deslumbrantes y valiosas, han tenido un particular simbolismo a lo largo de los siglos, ya por su belleza, ya por su dureza, que las ha hecho símbolo de poder y riqueza y, en muchas ocasiones, también de discordia, como es este caso. 


El príncipe Negro, de quien el rubí tomó su nombre



Una de las joyas más conocidas de la corona británica es el Rubí del Príncipe Negro, en manos de sus reyes por regalo castellano desde el siglo XIV, que esconde tras de sí una impresionante historia que, entre alianzas y guerras de la realeza con expolios de por medio, fue pieza clave, aunque simbólica, en la historia medieval española.


La Corona Imperial del Estado



Para leer el resumen de instagram, pueden hacerlo en el siguiente enlace:



La joya



El Rubí del Príncipe Negro es una de las más importantes, simbólicas y antiguas de las joyas de la corona inglesa. Aunque se le llama rubí, la realidad es que no está pieza no lo es, sino que es una espinela o carbunclo, de menor valor y dureza que el rubí (el rubí tiene una dureza de 9 en la escala de Mohs y la espinela de 8).


Escala de Mohs



El del príncipe negro es una gema sin pulir, irregular y de grandes dimensiones (170 quilates, 34 gramos), lo que la hace la espinela más grande conocida. En una apertura que tiene, le fue incrustado un pequeño rubí, lo cual le da un aspecto especial.


Espinela sin pulir



El nombre de espinela, según los estudiosos, viene de las espinas de la corona de Cristo, que bañadas por su sangre, tomarían ese fuerte color rojo. Su sinónimo, carbunclo o carbúnculo, vendría del fuerte brillo del carbón encendido.


Historia



El Príncipe negro



El Rubí del Príncipe Negro lleva siglos sujeto a leyendas e imprecisiones históricas con respecto a su origen. Lo único claro es que fue un obsequio con el que el Rey de Castilla, Don Pedro el Cruel, pagó la ayuda que el príncipe de Gales, Eduardo de Woodstock (llamado el Príncipe Negro por el color de su armadura) en la guerra contra su medio hermano Enrique de Trastámara (Guerra que, al final, perdió).


Don Enrique asesinando a su hermano don Pedro


Don Pedro, según algunas teorías, habría obtenido el famoso rubí del Rey Bermejo de Granada, a quien, cuando este le iba a pedir a Don Pedro la paz a Sevilla, envidioso el castellano de las riquezas del rey moro, le robó todos sus balajes, entre los que se incluiría un gran rubí, identificado con el del príncipe.


Santa María la Real de Nájera


Sin embargo, otros investigadores, con los que yo concuerdo, señalan el origen del rubí en el Monasterio de Santa María la Real de Nájera, más particularmente de su virgen patrona. Y este origen navarro proviene, más antiguamente, de la Cruz de Don Sancho Abarca, segundo rey de la dinastía Jimena, en cuyo pie se situaba un balaje de brillo impresionante, con el cual los monjes podían leer desde lejos a su luz.


Don Sancho Abarca



En cuanto a su historia en Inglaterra, sería utilizado por los reyes posteriores. Destaca, 50 años después del regalo, el uso que le dio Enrique V, de la casa de Lancaster, quien en plena guerra de los Cíen Años, llevaba el rubí incrustado en su yelmo para vencer en la Batalla de Agincourt.


Enrique V de Inglaterra



Enrique VIII, de la casa de Tudor, lo añadió a su corona en el siglo siguiente, pero fue desvalijada durante la época de la Commonwealth inglesa (mediados del XVII), siendo recuperado por Carlos II en su restauración de 1660.


Corona Tudor



El rubí sería, junto con las otras joyas mayores de la corona como el Zafiro de San Eduardo y el Diamante Segunda Estrella de África, usado para crear, en 1837, la Corona Imperial del Estado para coronar a la Reina Victoria, siendo usada por los reyes desde entonces.


La corona de la Reina Victoria, con el rubí y el zafiro de San Eduardo



Hoy en día, la porta con frecuencia Isabel II, la vigente soberana británica, para actos como la apertura anual del parlamento.





Como vemos, esta bella joya es una de las más importantes del mundo, y que pese su origen español, ahora adorna la corona de los reyes británicos. Una paradoja, pues pese a que siempre se habla del oro americano que sacó España, o de los diamantes africanos de Inglaterra, también de España salió una de las mayores joyas que tiene la Corona británica.




El que quiera, puede seguirme en mi instagram de historia en el siguiente enlace: https://www.instagram.com/p/CTE9yznKv4O/?utm_medium=copy_link





Espero que les haya gustado. Les recuerdo que me reservo los derechos de autor del texto, no así de las imágenes, cuya propiedad es ajena a mi.


Santiago Ogando Pérez.








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