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La curiosa historia de la Pizza Margarita.


La pizza Margarita. Seguro que muchos de ustedes la han comido alguna vez. Es una pizza típica, sencilla, con solo 3 ingredientes de entrada (tomate, albahaca y queso). Quizá sea algo en lo que no se han parado nunca a pensar, pero el tomate rojo, el queso blanco y la albahaca verde, forman los colores de la Bandera de Italia.


La pizza Margarita


Y claro, la pizza viene de Italia, eso es bien sabido, pero ¿cuál es el origen de la pizza y su nombre? ¿por que lleva la Margarita los colores de la bandera de Italia esta pizza? ¿Y por qué se le dio el nombre Margarita?


La bandera italiana

Se nos acumulan las preguntas, la verdad. Y lejos de querer asustarles por el miedo a no hallar respuesta, les adelanto que la hay, y muy interesante. 

Si prefieren, pueden ver solo el resumen en mi instagram @historiasporlahistoria pulsando el siguiente enlace: 
https://www.instagram.com/p/CXRBzJ-t1kV/?utm_medium=copy_link


Típico pizzaiolo napolitano


En primer lugar, les contaré que la palabra pizza proviene del latín pinsa, de PINSERE (machacar, aplastar), lo cual hace referencia a su forma plana y su manera de elaborarse originalmente.




La historia de la pizza es realmente antigua y lejana, y si bien ya, por ejemplo, los persas comían una especie de pan plano con queso fundido y dátiles por encima. Sería importante recordar que, aunque no lo parezca, el queso es más antiguo que el pan, datando este aproximadamente del 8000 a. C., habiendo nacido, probablemente, por dejar una masa de cereales al sol.


El pan existía ya en la Edad Antigua, época de egipcios y Mesopotámicos


Después de los Persas, serían los griegos los que siguieron con la tradición del pan plano con especias, que paralelamente se hacía en India y China, e incluso África, aunque estaba todavía muy lejos de lo que hoy es la pizza.


Pan plano en las ruinas de Pompeya


Fue en la época Romana donde aparece la focaccia, ese pan plano con especias como perejil, queso o aceite de oliva, recogiéndose ya “protopizzas” por autores como Catón el viejo, con origen en los antiguos Etruscos. 


Focaccia


Sin embargo, aunque durante siglos estos prototipos de panes planos especiados pervivieron en la tradición gastronómica italiana, no sería hasta la Edad Moderna (siglo XVI) cuando la pizza llegaría a existir de verdad.


Pizzaiolo antiguo


Era en el reino de Nápoles, de la tradicional Corona de Aragón, ahora integrada en la Monarquía Católica, donde nació la famosa pizza como la conocemos hoy en día. Una de las razones que motivó la pizza moderna fue que, al pertenecer Nápoles a la Monarquía Hispánica, tuvo acceso a los nuevos alimentos llegados de las Américas, entre ellos, el tomate, que antes no era conocido en Europa.


La monarquía Hispánica a principios del siglo XVII


Mientras este era rechazado por muchos países del norte, que tenían miedo a que les hiciese daño a la salud por ser una baya extraña, los napolitanos la añadieron a su pan plano con queso y especias, de modo que en el siglo XVII empieza a aparecer la pizza moderna. Además, las salsas que se hacían a la famosa pasta italiana hizo del tomate algo casi imprescindible en la comida italiana.

Tomate


En esa época, era considerada la comida de los pobres, y así lo fue por mucho tiempo, desdeñada por ello. Pero en el siglo XIX, la cosa cambió. Voy a exponerles de dónde viene la pizza Margarita.


Margarita de Saboya


Nápoles, a la llegada de la revolución industrial, fue perdiendo la ventaja que le sacaba a los otros estados italianos: el Norte, con el reino de Piamonte-Cerdeña a la cabeza, comenzó un proceso que fue la Unificación de Italia, con tres figuras principales: El Rey Vittorio Emmanuele II di Piemonte, de la casa de Saboya; su primer ministro, Camillo Benso, Conde de Cavour; y Giuseppe Garibaldi, un militar veterano de las Américas, al más puro estilo romántico, que aprovechó que los revoltosos sicilianos (los camisas rojas) se levantaban contra la monarquía borbónica absoluta napolitana para conquistar las Dos Sicilias.


La península itálica durante la unificación


En ese momento, ya saben que Italia estaba dividida en muchos estados: en el Noroeste, el reino de Piemonte, en el NE, Lombardia y Venezia formaban parte del Imperio Austríaco; un poco más al sur, Parma, Módena, Florencia... incluido San Marino, se sostenían como pequeños estados, haciendo frontera al Norte de los Estados Pontificios, que además del Lazio, agrupaba las Marcas y Umbría.


Era al Sur de los estados papales donde se encontraba el Reino de las Dos Sicilias, patrimonio de la Casa de Borbon, con Sicilia Citerior (Nápoles) y la Ulterior (Sicilia).


El reino de las Dos Sicilias

Todos estos eran estados diferentes, no era nada parecido a la Italia que hoy conocemos. Pero lo que les unía era la lengua y la “idiosincrasia del italiano”, de una manera similar a lo que pocos años después harían Bismarck y el Rey de Prusia en la unificación Alemana.


En fin, que resultó que en poco más de 15 años, el rey Víctor Manuel II de Saboya se convirtió en rey de la Italia unificada.


Víctor Manuel II, Rey de Italia


El problema fue que su mujer y Reina de Cerdeña, María Adelaida de Austria, había fallecido en 1855, antes de la unificación, por lo que hasta que murió Víctor Manuel, si bien él era el Rey, no existió la figura de “reina de Italia”.


María Adelaida de Austria, reina de Cerdeña.


Sería en el año 1878 cuando, al fallecimiento de Víctor Manuel, ascendió al trono su hijo Humberto de Saboya, bajo el nombre de Humberto I, acompañado por su esposa y prima Margarita Teresa de Saboya, primera reina de Italia.


Humberto y Margarita

Pese a que Italia ya estaba unificada, los ánimos aún no estaban calmados, ni la situación totalmente aceptada aún, sobre todo en los reinos del Sur y en la propia Roma.


Entre otras sutiles maniobras, el rey Humberto, en vez de hacerse nombrar Humberto IV, como correspondería por rey de Piemonte, se nombró Humberto I, para demostrarse rey de todos los italianos.


Fotografía de la Reina Margarita


Su mujer, Margarita, al ser la primera reina, se hizo muy popular, pues también había actuado como primera dama de su suegro. Así, con su buen hacer y su simpatía, se ganó el cariño de los italianos, incluso de los del Sur.


Placa en la pizzería 

De esa manera, un pizzaiolo (pizzero) napolitano, Raffaele Esposito, decidió en 1889 hacerle un homenaje a su Regina Margherita, de manera que cogió la pizza y le puso tomate, queso mozzarella y albahaca, como antes decíamos, los colores de la bandera. 


La bandera del Reino de Italia


Se la presentó (según cuenta la leyenda) en su Pizzería Brandi, en Nápoles, en una visita que hizo a la ciudad la Reina, rebautizando esa pizza (pues era una receta que por lo visto ya existía) como pizza Margherita, en honor de la nueva reina de Italia. Desde entonces, la pizza, españolizadla como Margarita, se hizo más y más famosa, y se convirtió en un homenaje a la Italia unificada y la monarquía saboyana.


La Reina y su hijo, Victor Manuel III

En cuanto a la Regina Margherita, perdería a su marido el rey Umberto I en un atentado en el año 1900, y su hijo Vittorio Emmanuele III le sucedería en el trono. Ella vivió aún 26 años más, falleciendo en Bordighera, una Bella localidad vecina a Francia en la costa ligur, en 1926.


Panorámica de Bordighera


La pizza, ayudada por la emigración italiana sobre todo a America, se fue popularizando por el mundo, es hoy en día una de las comidas más consumidas del mundo, así como, si me lo permiten, de las más sabrosas (dependiendo de los ingredientes, claro está).


Esta magnífica pizza Margherita que me tomé yo mismo hace unos días.


Les mando un saludo a todos, así como les reitero que, si les ha gustado, se suscriban al blog para ver nuevas entradas. Además, pueden seguirme en instagram @historiasporlahistoria en este enlace: https://www.instagram.com/p/CXRBzJ-t1kV/?utm_medium=copy_link


Recordarles, como siempre, que me reservo los derechos como autor del texto, así como reconozco a los diferentes dueños de las fotografías su posesión.


Santiago Ogando Pérez.










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