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¿Cómo hacer mi propio árbol genealógico?



Genealogía, árbol genealógico, genes... me van a permitir empezar con humor, pues es un campo que me parece, sencillamente, genial.


El árbol genealógico para usos médicos.
¡La genealogía se usa para todo!


Una de las preguntas fundamentales del ser humano desde el principio de los tiempos, entre otras, ha sido “¿De dónde venimos?”. Unos la enfocan hacia el origen de los planetas, el Big Bang, las estrellas... otros, se guían más hacia la evolución: los dinosaurios, el hombre de Cromagnon y similares; pero un tema que realmente llama la atención, es saber de dónde venimos cada uno, familiarmente, personalmente. La genealogía. Les diré cómo hacer su árbol, y concluiré con un resumen de como hice el mío.


El que prefiera, puede ver solo el resumen siguiendo este enlace: https://www.instagram.com/p/CU5rz58NjIM/?utm_medium=copy_link


Carlomagno, el llamado padre de Occidente. Haciendo cálculos estadísticos, llegamos a la conclusión de que, si eres descendiente (aunque solo sea de uno entre muchos) europeo, tienes un 97% de opciones de descender de él


Vamos a partir de la base de la que hay que empezar. Todos hemos oído alguna vez hablar a nuestros padres, a nuestros abuelos, tíos y demás familia, de viejas anécdotas familiares sobre los que serían los bisabuelos, tatarabuelos, etc. de ustedes. Algunos, si fueron inteligentes, o más bien afortunados, habrán prestado atención a sus historias, y más o menos conocerán un poco de sus raíces.


Documentos antiguos (ejemplo mio) 


Otros con más suerte tendrán viejas escrituras de propiedad de sus casas y fincas antiguas a nombre de sus antepasados para partir de ellas; y algunos, iluminados por la diosa fortuna, tendrán antepasados famosos o con árboles genealógicos hechos por familiares, a ustedes, enhorabuena, lo van a tener muy facilito.


¡Qué mejor plan, si se tiene esa suerte, que hablar con nuestros mayores a la orilla del lar!


Una vez tienen un dato, un nombre sobre el que partir, tienen que descubrir de dónde era (parroquia o municipio, por ejemplo), y una fecha aproximada de nacimiento, matrimonio, etc. Una vez tienen esto, depende de donde estén. Les hablaré de como hacerlo en España, pues por suerte, en la América Hispana la mayoría de los archivos están ya digitalizados. 


Hispanoamérica heredó las culturas y la religión de las metrópolis peninsulares y, con ello, la religión católica. Gracias a esto, tenemos también aquí libros sacramentales 


Simplemente les recomiendo meterse en alguna famosa página genealógica, que no mencionaré, y buscar registros históricos con su nombre. Esto también valdría para emigrantes que llegaron a los puertos de Indias en busca de un futuro mejor desde España, Portugal, Italia, Alemania y mil sitios más.


En PARES, el portal del ministerio, pueden encontrar los archivos de migraciones


En España, se lo estructuraré de una manera lo más sencilla que pueda. Si tienen el nombre de su padre o madre, o de su abuelo o abuela, como, salvo grata sorpresa por la Edad Media de los usuarios de Facebook, habrá nacido después de 1871 (primera época democrática en España, cuando se inició el registro Civil en nuestro país), tendría que dirigirse al ayuntamiento en el que su causante habría nacido. 


Durante el sexenio democrático (1868-1874), que vemos gráficamente en esta viñeta, se inició en España el Registro Civil


Allí, pídale, ya telefónicamente, ya presencialmente, la partida de nacimiento de su ancestro. Salvo tristes excepciones en los que los libros se han perdido, quemado... les podrán facilitar, probablemente tras el abono de un módico precio, una copia de esa partida. En ella, constarán sus dos apellidos, los nombres y apellidos de sus padres, su lugar de procedencia, así como el nombre y los apellidos de sus abuelos, tanto paternos como maternos. Ese será el primer paso, y deberá continuar así hasta llegar al citado 1871.


La página web es www.registro.pro


Una vez pasado este año, llegamos a esa España semimedieval presexenio. En ella, los únicos registros eran los de las iglesias. La Santa madre registraba los sacramentos que impartía a sus fieles. Sabrán que son 7, pero los que nos interesan son dos y medio: el bautismo, el matrimonio y la muerte (digo medio porque a los agonizantes se les solía impartir la extremaunción). 


Ejemplos de libros parroquiales: ven los libros sacramentales (difuntos, casados, bautizados) y el libro de fábrica, donde podemos estudiar la historia y arte de la propia parroquia


Estos libros empezaron a completarse regularmente a partir de finales del siglo XVI, cuando el concilio de Trento y la Contrarreforma sopló un ligero aire fresco sobre la Iglesia medieval, obligando a registrar los sacramentos ante gente que, por ejemplo, se bautizaba varias veces (recordemos la frase del credo niceno “Confiteor unum Baptisma in remissionem peccatorum”, o sea, Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.  En fin, el caso es que desde 1585 aproximadamente (depende de la parroquia) hasta la actualidad, puede ir revisando ancestro por ancestro a través de partidas de bautismo, matrimonio, etc. 


El concilio de Trento, martillo ejecutor de la Contrarreforma


Con eso, llegará aproximadamente a las 10 generaciones. No está mal para empezar. Para acceder a estos documentos, salvando parroquias y diócesis contadas, la mayoría de ellas agruparon sus libros en archivos diocesanos, muchos ya digitalizados, habiendo uno por diócesis. Tengan en cuenta que las diócesis no se corresponden con las provincias modernas. Hay muchas que ya lo tienen digitalizado. Todo sería ponerse en contacto con los archiveros e investigar. 


Ejemplo de partida de Bautismo


Las partidas de bautismo tendrán nombres de padres y abuelos, procedencias y padrinos. Las de matrimonio, nombres de los cónyuges, sus padres y padrinos. Las de defunción, o viudo o padres, a veces profesión y edad. 


Mapa de los archivos diocesanos de España.


En esa época, acabando el siglo XVI, salvando graves consanguineidades, suponiendo tres-cuatro generaciones por siglo, unas 10-12 generaciones. Hagan el cálculo potencial. Si por cada generación hay dos progenitores, y tenemos diez generaciones: 2 elevado a 10, serían unos 1000 (1024) ancestros que tendría cada uno por esa época. Un número formidable. 


Protocolos notariales de la época 


A partir de ahí, la situación se complica. Tendríamos que recurrir a protocolos notariales, testamentos (muy prácticos, porque son los padres repartiendo entre sus hijos, nombrando generalmente ancestros suyos que les dejaron propiedades), mayorazgos y vínculos, aparcerías y enfiteusis, y un largo etcétera de diferentes documentos antiguos, ya más difíciles, pero con un poco de esfuerzo, sobrellevables. Los podrán encontrar en los archivos provinciales, archivos de antiguos reinos, Reales Chancillerias, etc.


Real Chancillería de Valladolid, donde podemos ver, por ejemplo, los pleitos de hidalguía 


Imagínense que hemos avanzado tres siglos más, estamos en 1250 por ejemplo. San Fernando está reinando sobre Castilla. Habrían pasado, aproximadamente, otras 10 generaciones a sumar a la potencia de 2 elevado a 10, o sea, 2 elevado a 20 poco más de 1 millón de personas que vivían a la vez, y eran sus ancestros. Un número realmente asombroso, sobre todo teniendo en cuenta que en la España de la época habría unas 6.000.000 de personas. No se asusten, porque en la realidad seguramente ese número sea menor. Eso se debe, mayormente, a la consanguineidad, es muy difícil que no coincidan ancestros suyos por una u otra rama.


San Fernando III


De ahí que su probabilidad, de cualquiera de ustedes, de descender de la monarquia o de la nobleza de la época en 1250 por ejemplo, sea de más o menos, muy a grosso modo (no vamos a hacer inferencias, desviaciones típicas ni similares), de 1/6, o sea, 16.6%, bastante alta dentro de lo que cabe. 


Pero si aumentamos 2 siglos más, ya serían 6 potencias más, o sea, 2 elevando a 26, con un número de más de 67 millones de ancestros a la vez, que multiplicaba casi por 20 la población española de la época. Insisto en que se reduce por la consanguineidad. De todos modos, el número sigue impresionando. 


Lo dicho arriba. Ahí tienen a Carlomagno.


De ahí lo que decía al principio, que la probabilidad de descender de Carlomagno, 3 siglos aún más atrás, es casi total para cualquier europeo “viejo”. De Enrique II de Castilla, el de las mercedes, quizá el último rey que se mezcló de verdad con la nobleza más simplona, aunque depende de la zona, la clase social, etc. podría ser una probabilidad de formar parte de su descendencia de alrededor del 1-2%.


Enrique II de Castilla


Pero no se crean. No todo va a ser descender de monarcas, nobles y gente de alcurnia. También en el tercer estado había vidas muchísimo más interesantes y emocionantes de estudiar, que se merecen, como mínimo, el mismo respeto que los otros. Solo hay un pero, y es que generalmente, por desgracia, estas personas no han dejado una huella firme, al menos documentalmente, en la historia.


Archivo Diocesano de Ourense, al pie del seminario mayor. Una verdadera fuente de conocimiento


Mi experiencia: yo sabía los nombres de muchos de mis ancestros, por suerte tenía alguno famoso y con árbol publicado. Eso fomentó mucho mi interés, pues ya tenía parte hecha. Después, como ya había sobrepasado en todos el 1871, fui buscando en el archivo histórico diocesano de Ourense, de donde es mi familia, poco a poco todos mis ancestros. Después, pasaría a viejos mayorazgos y testamentos en el mismo archivo provincial civil a partir de los nombres eclesiásticos.


El Archivo General de la Nación Argentina


Por si alguno es argentino, una bisabuela mía era argentina. Su marido, mi bisabuelo, emigró a Argentina y encontré en los registros históricos online su partida de llegada, en que barco fue, etc. en una página de genealogía mormona que no mencionaré por no hacer publicidad (si alguien la quiere, me lo diga) están publicadas todas las partidas eclesiásticas al menos de la República Argentina. Lo cierto es que es muy práctico, porque están todos los archivos informatizados, y eso resuelve el no tener que moverse a lugares lejanos. También en México, por ejemplo, se encuentran muchos informatizados.




Muchas gracias a todos por su apoyo, y espero haber despertado en al menos, una parte de ustedes, el interés por la genealogía. Si alguien quiere ayuda al respecto, me lo diga, y ayudaré en lo que pueda. Ya saben que, si les ha gustado, pueden suscribirse o seguirme en instagram en este enlace: https://www.instagram.com/p/CU5rz58NjIM/?utm_medium=copy_link


Un saludo muy cordial. Les recuerdo que el texto es mío, así que me reservo los derechos. Créditos, por otra parte, por las imágenes ajenas a mí a los propietarios.


Santiago Ogando Pérez.

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