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El Reino Unido: su historia en treinta párrafos.



Estos días se está celebrando el Jubileo de Platino de la Reina Isabel II del Reino Unido, esto es, sus 70 años en el trono británico. Pero me ha llamado la atención como mucha gente no sabía nada de su historia, ni siquiera alguno sabía qué era el Reino Unido, así que se lo expondré brevemente.






Como les decía, Isabel II es la reina del Reino Unido, señora de las islas del canal y jefa de los reinos de la Commonwealth pero, ¿que es eso exactamente?


Las cuatro naciones del RU


Verán, el Reino Unido está formado por cuatro naciones: Inglaterra, el país de Gales, Escocia e Irlanda del Norte, que se han ido incorporando a la monarquía poco a poco a lo largo de la historia. Hagamos un estudio lo más resumido posible, dejando atrás lo mínimo que podamos, dejando toda la historia del Reino Unido, pudiendo ser, en menos de 40 párrafos, a ver si es posible.



Stonehenge, el anillo megalítico (crómlech) símbolo de la prehistoria (e historia) de Gran Bretaña



Antes de nada, vamos a aclarar tres conceptos: por un lado, Gran Bretaña. Es la isla más grande, la que está formada por Inglaterra, Gales y Escocia. 


El Reino Unido estaría formado por la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, un conjunto de 6 condados protestantes, el llamado Ulster.


Lo dicho, gráficamente 


Por otra parte, las Islas Británicas serían Gran Bretaña, la isla completa de Irlanda y la Isla de Man y el resto de las islas del canal de Irlanda, entre las dos islas.



Las islas británicas 



Pasemos ahora a la historia y al porqué de las uniones. Empecemos a contar los 30.


La heptarquía anglosajona (Wessex incluido), cuna del Reino de Inglaterra.


El reino de Inglaterra fue creado hace ya 1200 años, cuando la Casa de Wessex, uno de los reinos que los bárbaros anglosajones habían fundado en la isla, lideró la unificación inglesa por Alfredo el Grande en pleno siglo IX, uniendo así los distintos reinos anglosajones que habían invadido la Gran Bretaña en el siglo V tras la caída del imperio Romano (este  había dominado la llamada Britania desde el siglo I).






Tras varias invasiones vikingas en los siglos X y XI (los daneses del rey Canuto el Grande), San Eduardo el Confesor (el del trono y la corona) restauró la monarquía anglosajona por unos años, hasta que en el año 1066, el duque de Normandía Guillermo el Bastardo invadió Inglaterra poniendo fin a la monarquía anglosajona y naciendo con él el reino de Inglaterra, con una dinastía normanda (vikinga), convirtiéndose en el Rei Guillermo I el Conquistador.



San Eduardo, el Confesor



El hecho de que fuera duque de Normandía le daba el señorío sobre toda la región Normanda (zona NO de Francia, con ciudades como Rouen, Le Havre, Calais, Dunquerque...) así como sobre las islas del canal que estaban en frente de Normandía como, por ejemplo, la famosa isla de Jersey, donde la reina aún es conocida como “la duquesa”.


Guillermo el Conquistador


Asimismo, como la nieta (y por carambola heredera) de Guillermo I, la emperatriz Matilde, se había casado con Godofredo V de Anjou, nombrado Plantagenet por una planta que se ponía de adorno, obtuvo también Anjou y varios territorios más en el centro-oeste de Francia (Maine). Además, a estos territorios se le sumó Aquitania, pues el hijo y heredero de Godofredo y Matilde, Enrique II Plantagenet, se casó con la famosa Leonor de Aquitania, heredera de este ducado limítrofe con Navarra y Aragón que llegaba hasta la Loira, convirtiéndose el Rey de Inglaterra con esto en Señor de todo la mitad oeste de Francia. Además, uno de sus hijos fue duque de Bretaña, así que en la órbita inglesa estaban Aquitania, Gascuña, Poitou, Limoges, Auvernia, Anjou Turena y Maine, Bretaña y Normandía; si conocen la geografía francesa, se darán cuenta de que tenía más territorios que el propio rey de Francia.


La Francia del “Imperio Angevino Plantagenet”


En fin, sucedió que además de los territorios de Francia, durante su reinado se invadió y colonizó Irlanda, nombrando señor de Irlanda a su hijo pequeño Juan, quien en principio se iba a quedar sin nada por lo que se le llamó Juan sin Tierra. Aunque los territorios del Rey Enrique se dividieron a su muerte, el fallecimiento sin herederos de Ricardo Corazon de Leon, rey de Inglaterra, hizo que Irlanda e Inglaterra se unieran, por lo que de ahí en adelante el rey de Inglaterra fue además señor de Irlanda. Además, en la época de Juan sin Tierra se creó en Inglaterra lo que se llamó la primera constitución, la famosa Carta Magna impuesta por los barones del reino.


Los hijos de Enrique II: entre ellos Juan sin Tierra, Ricardo Corazón de León y Leonor Plantagenet, Reina de Castilla



Sería el nieto del mismo, Eduardo I de Inglaterra, quien conquistaría Gales tras varios intentos desde que los Normandos llegaron al trono inglés, conquistando el famoso reino de Gwinedd, dándole así a su hijo Eduardo II el título de principe de Gales e incorporándolo al reino de Inglaterra, convirtiéndose así en el título del heredero de la corona inglesa. 


Los antiguos principados de Gales


Entre guerras con Escocía que no llegarían a ninguna conclusión, Eduardo II se casó con la única hija del rey de Francia Felipe el Hermoso, Isabel, la llamada Loba de Francia. En complot con su amante lord Roger Mortimer, echaron del trono y mataron al rey ascendiendo su hijo Eduardo III. Con él, empezaría la guerra de los 100 años por el trono de Francia.


Eduardo III, rey de Inglaterra y rey rival de Francia



Duraría cerca de 120 años. No voy a entrar en ella (pues pueden ver mi artículo al respecto en la entrada de este blog “Juana de Arco, la Doncella de Orléans”, pero la verdad es que durante ese periodo, Inglaterra perdió poco a poco todas sus posesiones en Francia, quedándole solo las islas del canal y Calais, entre otras ciudades.



La batalla de Azincourt (1415), cénit de la guerra



Justo después de acabar la guerra, tendría lugar la guerra de las dos rosas, entre los Lancaster y los York, todos nietos de Eduardo III, pero de distintos hijos. Tras 30 años de lucha, concluiría con la victoria de los Tudor, rama menor de los Lancaster, ganándole Enrique VII Tudor al mítico Ricardo III, y se casó con su hermana, Isabel de York, poniendo así fin a la guerra. 



Las dos rosas Lancaster y York, y su fusión vencedora, la Rosa Tudor


Sería su hijo, Enrique VIII, famoso por sus 6 esposas, quien tomaría tres acciones que cambiaron la historia del Reino Unido: por un lado, perdería Calais, la última plaza inglesa en Francia. Luego, para divorciarse de CATALINA DE ARAGÓN, su primera mujer, rompería con Roma y se proclamaría soberano de la Iglesia de Inglaterra, tras haber ganado pocos años atrás del papa, al que a partir de ahí ya no reconocería, el clásico título de Fidei Defensor (defensor de la fe) por haber combatido las nuevas herejías protestantes; además, se titularía Rey de Irlanda, por lo cual ya tenía tres reinos: Inglaterra, el principado de Gales y el Reino de Irlanda.


Enrique VIII, Fidei Defensor


Enrique VIII tendría 3 hijos, que se fueron sucediendo en el trono sin herederos. Eduardo VI murió niño; Maria I, nieta de los Reyes Católicos, casi vuelve a convertir al país a la Fe Romana; e Isabel I, la gran reina homónima de la actual, que empezó a poner sus ojos en América y comenzar a hacer de Inglaterra la gran potencia que después seria. Murió sin herederos, por lo que su título y su reino pasó a su primo Jacobo VI, El Rey de los Escoceses. 


Pasemos ahora a la historia de Escocia, antes de enlazarlas.






Escocia tuvo una historia bastante diferente a la de Inglaterra, pues no sufrió la invasión Romana tan fuerte como Inglaterra, pues tenían el muro de Adriano para contener a los autóctonos escoceses. Allí vivían varios pueblos bárbaros, entre ellos los Pictos, llamados así por ir pintados de azul su cuerpo y cara. 



Los pictos vs Los escotos


Estos pictos dominaron la actual Escocia varios siglos, hasta el siglo IX aproximadamente, cuando los escotos, los gaélicos, se hicieron con el reino Picto y crearían la famosa Alba, el primer reino escocés, por el famoso Kenneth McAlpin. Siguió su dinastía durante varios siglos, con reyes como Macbeth, inmortalizado de nuevo por Shakespeare. Poco a poco, irían controlando todo el territorio de la actual Escocia, aún “bárbaros”, frente a la católica Alba. 


Kenneth McAlpin, pater patriae escocés 



Sería David I, en la época de la invasión normanda de Inglaterra, el que llevaría a culmen la desbarbarización del resto de Escocia como los reinos del Norte o del canal de Irlanda, mediante su revolución Davidiana. En su época, nacieron los burgos y el feudalismo se hizo fuerte.



David I de Escocia


La dinastía continuaría hasta el siglo XIII, cuando la muerte niña de Margarita de Escocia pondría fin a la dinastía escota. En vista de la inestabilidad que se acercaba, los ingleses quisieron meter baza, y el rey Eduardo I quiso poner por rey a Juan de Balliol, a quien El Rey esperaba leal. Sin embargo, se rebeló, por lo que Inglaterra invadió Escocia. Sería William Wallace, un hombre de ascendencia galesa, quien salvaría Escocia de la invasión, repeliendo a los ingleses y preservando la independencia. Durante esta época, la piedra de las coronaciones escocesa, la piedra de Scone o piedra del destino, sería robada por Inglaterra para sus coronaciones, y no se devolvería a Escocia hasta los años 90.



Piedra de Scone bajo el trono de S. Eduardo


Mientras tanto, el conde Roberto Bruce, descendiente de David I, se haría coronar Rey de Escocia, empezando una larga guerra civil de medio siglo que concluiría con la victoria de los últimos. Sería David II Bruce el que introduciría en Escocia la más conocida y duradera dinastía Escocesa: La casa de Estuardo.


Escudo de la Casa de Estuardo



Los Estuardo, o Stewart, que significaría senescal, un importante cargo del reino, llegaron al trono en la figura de Roberto II, sobrino de David II. Con él, empezaría un próspero periodo en Escocia que duraría unos 200 años.



El escudo del Reino Unido en su variante escocesa: ahí ven como en el “suelo” aparecen cardos, la flor de Escocia. Según la tradición, es así porque, según la leyenda, cuando los vikingos (descalzos) intentaron invadir Escocia en una ocasión de madrugada, pisaron un cardo y, con el grito, despertaron a los centinelas, quedando Escocia libre


El comercio mejoraría y Escocia comenzó a hacer más relaciones internacionales con otros países. Llegaría el siglo XVI con el conflictivo Enrique VIII. Su hermana, Margarita Tudor, se había casado con Jacobo IV de Escocia, y su hijo Jacobo V murió poco después de haber tenido a su única hija, la famosísima María, Reina de los Escoceses.



María, Reina de los Escoceses, enemiga acérrima de Isabel I de Inglaterra. La ironía quiso que, aunque esta la ordenara matar, fueran sus sucesores los que aún reinen hoy sobre el Reino Unido de sus (entre otros) dos reinos


Durante el reinado de María, Escocia se reformaría a protestante, igual que su vecina Inglaterra, con cuyo heredero Eduardo VI se intentó casar desde Inglaterra a la pequeña María, sin éxito. Ella fue casada en primer lugar con el delfin de Francia, Francisco, pero moriría poco después de ascender al trono, por lo que María volvió a Escocia. En segundas nupcias, se casaría con su primo Enrique Estuardo, Lord Darnley, con quien tendría a su hijo, Jacobo VI de Escocia. Isabel I de Inglaterra, que según la leyenda estaba enamorada de Ld. Darnley, nunca se llevó bien con su prima. La Reina María abdicó en su hijo Jacobo siendo bebé, y moriría años después encarcelada por su prima Isabel.


Jacobo VI de Escocia y I de Inglaterra 


Y volvemos a donde nos habíamos quedado. A la muerte de Isabel I en el albor del siglo XVII, su único heredero fue su sobrino segundo Jacobo VI de Escocia, nombrado Jacobo I de Inglaterra, que ya se instalaría en Londres, como Rey de Escocia, Inglaterra, Gales e Irlanda, así como señor de los territorios que iba obteniendo Inglaterra por ultramar. Después, su hijo Carlos I, tras un gobierno despótico, fue destronado y asesinado por una guerra civil, fundando la mancomunidad inglesa por Oliver Cromwell. Duró solo 10 años, y la monarquía sería restaurada por su hijo Carlos II.



Ejecución de Carlos I



En 1688, el hermano y sucesor de Carlos II, Jacobo II, católico, fue destronado por su hija María y su yerno, Guillermo, el estatúder o presidente de las Provincias Unidas de los Países Bajos, que gobernaría 15 años, aumentando mucho el comercio, pero con inestabilidad interna, pues Escocia empezaba a sentirse incómoda bajo el yugo inglés, y en varias rebeliones de los llamados Jacobitas intentaron independizarse de Inglaterra, o al menos restaurar el viejo régimen de Jacobo II, o de sus sucesores, el viejo y el nuevo pretendiente.



El Joven Pretendiente, más conocido como el Gentil Príncipe Carlos, que estuvo a punto de reconquistar Escocía en los años 1740…



Para atajar estos sucesos, la Reina Ana, última de la casa de Estuardo, promulgaría en el año 1707 el Acta de Unión, disolviendo los reinos de Inglaterra y Escocia en el “Reino de la Gran Bretaña”, acordando también que ningún católico debería nunca reinar en la Gran Bretaña. Serían los próximos reyes los sucesores de la electora Sofía de Hanover, que murió poco antes de la Reina Ana.


Ana de Gran Bretaña


Sería por tanto el próximo rey de Inglaterra el elector Jorge de Hannover, Jorge I de Inglaterra. Un alemán, que nunca había pisado Inglaterra y nunca aprendió el idioma. Aquí habría un gran cambio, pues igual que en el medievo Inglaterra estuvo unida a los destinos de Francia y en el siglo anterior a Escocia, a partir de ahora y por dos siglos estaría unido a Alemania. 



Jorge I, el primer Hannover



Inglaterra, en la época de los Hannover, ya tenía bastantes colonias. Haciendo del saqueo y el pillaje su arma contra España, fueron haciéndose con la costa Oeste de Norteamérica y más islas en America, Asia y África. El bisnieto de Jorge I, Jorge III, tercer rey de la casa, sería famoso por haber tenido un reinado de 60 años, realmente extenso, por su enfermedad que lo trastornó, la Porfiria; por haber, en la primera mitad de su reinado, perdido las trece colonias norteamericanas germen de los EEUU; y por haber fundado el Reino Unido. 



Jorge III



Esto fue así porque en el 1801 disolvió el reino de la Gran Bretaña y el de Irlanda, fundando el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda. Además, el electorado de Hannover fue ascendido a reino tras la victoria de su general, el duque de Wellington, sobre Napoleón, convirtiéndose así en rey del Reino Unido y de Hannover. Aún habiendo tenido más de cinco hijos varones, los tres mayores murieron sin herederos legítimos, siendo la heredera una chica de 18 años, nieta del Rey: Victoria. La gran reina Victoria.



La Reina Victoria



 Durante su reinado de 64 años, convertiría al Reino Unido en la mayor potencia de la época. Pese a que sus últimos 40 años de reinado estuvo sumida en un grave luto por la muerte prematura de su querido Esposo el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha. Se haría coronar Emperatriz de la India en el 77, y tras el reparto de Africa en 1885, conseguiría una franja oriental importantísima que dividiría Africa en 2 de norte a sur.



El Imperio Británico en su maxima extension


Tras tantos años de reinado, murió en 1901, y con ella la casa de Hannover, pasando a ser la casa de Sajonia-Coburgo-Gotha. Al cabo de 13 años explotó la Primera Guerra Mundial contra Alemania, y el sentimiento anti alemán hizo una gran mella en la población británica. Por tanto, y para evitar ser reconocido como alemán, Jorge V cambió el nombre de la dinastía por Windsor, e hizo que todos los miembros de la familia renunciaran a sus títulos y principados alemanes.



Jorge V


Irlanda, tras la guerra de independencia que duró 3 años, se convirtió en el estado libre Irlandés católico, separado de la Irlanda del Norte protestante, separándolo del Reino Unido. Así, en 1927, el rey Jorge V paso a ser rey de Gran Bretaña, de Irlanda, y Emperador de La India. En 1949, reinando ya su hijo Jorge VI, se convertiría en República. En 1948, tras la Segunda Guerra Mundial, la India también se independizaría, siendo el último virrey Lord Louis Mountbatten. 



Lord y Lady Mountbatten, tíos políticos de la Reina Isabel II y uno de los matrimonios (abierto) más escandalosos y famosos del siglo XX



La África británica se independizaría también en lo que duraba el proceso descolonizador, siendo pioneros Egipto o Sudáfrica, antes ya de la guerra. El resto se irían independizando tras el 1945, se integraron en la Commonwealth, o Mancomunidad de Naciones, que bajo la soberanía del Rey, fundada en 1926, estableciendo la igualdad entre todos los territorios. 




Jorge VI y su esposa, la Reina Elizabeth Bowes-Lyon, padres de la actual Isabel II


En la actualidad, desde 1950, ya no tienen que estar bajo la soberanía directa de la corona, por lo que ya varias repúblicas forman parte de la misma.



Cuatro generaciones: Isabel II; a la izquierda su heredero, Carlos el príncipe de Gales y su segunda esposa Camilla de Cornualles; su nieto y Segundo en la línea, Guillermo de Cambridge con su esposa Kate, y sus hijos, de izquierda a derecha: Jorge, tercero en la línea sucesoria, Carlota y Luis



Últimamente, desde que reina Isabel II, Escocia, Gales e Irlanda del Norte han recibido más autonomía; no obstante, la Reina sigue siéndolo del Reino Unido, de la Isla de Man, de las islas del canal, de Canadá, de Australia, de Nueva Zelanda, Antigua y Barbuda, Barbados, Bahamas, Belice, Granada, Jamaica, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Papúa Nueva Guinea, Islas Salomón y Tuvalu, casi nada.


La Commonwealth en la actualidad


De ahí que, actualmente, el título sea Rey, o Reina, del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, y líder de la mancomunidad de naciones.



Que nos venga a la cabeza ahora la bandera británica: En ella, se fusionan las banderas de los tres reinos: Inglaterra, Escocia e Irlanda. La de Inglaterra, la Cruz de San Jorge, roja sobre fondo blanco; la cruz de San Andrés, patrón de Escocia, aspa blanca sobre fondo azul; y la Cruz de San Patricio, de Irlanda: aspa roja sobre fondo blanco. Según avanzó la unión, se fue formando la de Gran Bretaña y la actual, la del RU.


La Union Jack, bandera de la Unión



Les recuerdo que me reservo los derechos de autor del texto, no así de las imágenes, ajenas a mí, cuya propiedad reconozco a sus respectivos dueños.



Santiago Ogando Pérez.






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