Ir al contenido principal

314 años de Almansa: la Guerra de Sucesión.


Hace hoy 314 años tuvo lugar en Almansa, en el límite entre Albacete, Valencia y Murcia la batalla campal de Almansa. En ella se enfrentaron los ejércitos del Duque de Berwick, ancestro directo de los duques de Alba, que defendía los intereses del francés Felipe de Borbón-Anjou y la Corona de Castilla, y los ejércitos austracistas del Marqués das Minas y el conde de Galway, que defendían los derechos del Archiduque Carlos de Austria y la corona de Aragón, en el marco de la Guerra de la Sucesión española. 

Felipe V

Fue una batalla muy interesante, que ganaron los borbónicos con ayuda de su superioridad numérica y que, aunque no fue especialmente decisiva para el curso de la guerra internaciona entre Francia y Austria, sí que lo fue en España, pues supuso la entrada de Felipe V en los reinos de Valencia y Aragón, y las posteriores promulgaciones de los Decretos de Nueva Planta, que abolían los fueros e instituciones ancestrales de los Reinos de la Corona de Aragón para adecuarlos a las leyes de Castilla, en represalia por su apoyo al Archiduque don Carlos.

Archiduque don Carlos


Permítanme hacer una pequeña aproximación al conflicto, aprovechando la efeméride, para que así entiendan mejor el conflicto. La voy a hacer de una manera rápida, de resumen, para que cualquiera pueda entenderlo.

Tras 2 siglos de reinado de la Casa de Austria en la Monarquía Católica, que era como se llamaba a los reinos de España en esa época, el heredero de la casa y último rey de la misma fue Carlos II, llamado el hechizado (les remito si quieren a la publicación sobre él y su difícil genealogía que pueden encontrar en la etiqueta “genealogía” o “historia de España”), quien por sus deficiencias genéticas no pudo concebir un hijo para la casa. 

Carlos II de España 

La inmensa Monarquía Católica estaba en el punto de mira de todos los reinos de la época, y sobre todo de dos: Francia y el Sacro Imperio. Además, ambos eran familiares cercanos del rey: Luis XIV de Francia era nieto de Felipe III, y su mujer era hija de Felipe IV, por tanto era a la vez cuñado y Primo carnal de Carlos II; a su vez, Leopoldo I del Sacro Imperio era también nieto de Felipe III, y su primera mujer era de nuevo hija de Felipe IV, con lo que tenía el mismo parentesco que el francés. El problema fue que su único heredero de su primer matrimonio, su nieto José Fernando de Baviera, nombrado heredero por Carlos II, murió poco antes que él, por lo que fue descartado. 

Mapa de la Monarquía Católica en Europa


Ante esta situación, se propusieron dos herederos: Felipe de Anjou, nieto segundo de Luis XIV, por tanto era sobrino-Nieto de Carlos II por ser nieto de su hermana mayor, María Teresa de España, y su sobrino nieto segundo por ser bisnieto de la hermana mayor de Felipe IV, Ana de Austria; y el archiduque Carlos de Austria, segundo hijo del segundo matrimonio de Leopoldo I de Austria; era también su sobrino nieto segundo por ser hijo de otra hermana, menor que Ana, de Felipe IV, pero no descendía del mismo. Por lo tanto, sepan que Felipe V tenía, teórica y genéticamente, más derecho sucesorio. 

Árbol genealógico de los pretendientes 


Así fue como, en su último testamento, Carlos II nombró su heredero universal, pese a los distintos tratados de Partición que hicieron las potencias europeas sobre el Imperio Español, a Felipe de Anjou de todos sus reinos. Y así fue como un tiempo después entró en Madrid, y fue proclamado Felipe V de España. Madrid se mantuvo casi todo el conflicto fiel a Felipe, y en las dos ocasiones que Carlos entró en Madrid, fue recibido por un impresionante vacío del pueblo madrileño.

Felipe V entra en Madrid


En principio, las potencias fueron más o menos aceptándolo, pero al ver que Luis XIV y Francia empezaban a monopolizar el comercio de las Indias Occidentales, se aliaron y decidieron nombrar al archiduque Carlos rey de España, como Carlos III. En esa alianza se encontraban Austria, Prusia y más estados alemanes (no Baviera, que estaba del otro lado), Inglaterra y las Provincias Unidas, en ese momento unidas en la persona de Guillermo de Orange, que buscaba el dominio de los mares; Portugal, peligroso vecino; y el duque de Saboya, que aunque era el suegro de Felipe, se enfrentó a él.

Bandos en la Guerra de Sucesion


La guerra estuvo llena de altibajos: Felipe V fue más apoyado en Castilla, pues el modelo centralista de Francia se acomodaba bien al estilo de la Corona; sin embargo, Carlos de Austria sería más apoyado en la corona de Aragón, donde cada reino tenía unas leyes y fueros distintos, más adecuadas al modelo de monarquía compuesta de la Casa de Habsburgo. Fue por esto, entre otros, que los reinos de la corona de Castilla estuvieron de la parte borbónica, y los reinos de la de Aragón en la parte Austracista, donde “Carlos III” llegó a jurar los fueros de los reinos.

A lo largo de la guerra, la Monarquía Católica iría perdiendo varias de sus posesiones: el Milanesado, Sicilia y Nápoles, Gibraltar en 1704 tras un asalto fallido a Barcelona por los  ingleses; Menorca, también perdida ante los ingleses, y más territorios que se ratificarían en el tratado de Utrecht, que pondría fin a la guerra. 

Mapa de evolución de la guerra


La guerra, con la excusa de la sucesión española, fue una guerra por la hegemonía mundial, que en ese momento tenía la Francia del Rey Sol; el problema fue que, aunque en España la guerra le iba de cara a los borbones con batallas como Brihuega, Almansa o Villaviciosa, y pese a derrotas como la de Gibraltar o Rande, en la Ría de Vigo, donde fueron atacados varios barcos con plata de las Indias, en el norte Luis XIV iba con pérdidas, motivo por el que Luis XIV tuvo que dejar de darle su apoyo directo a su nieto en 1709, con lo que la guerra tuvo un momento de inflexión.

Batalla de Rande 


En 1711 cambiaría finalmente la Guerra: en muy poco tiempo, murieron el Gran Delfín Luis, padre de Felipe V, y José I de Habsburgo, hermano mayor de Carlos. Esto supuso que Carlos VI se convirtiera en señor de los estados patrimoniales de los Habsburgo y próximo Sacro Emperador. Con esto, el resto de los países de la alianza le retiraron su apoyo, con miedo a la Resurrección del Imperio de Carlos V.

Así fue como en 1713 se firmó el tratado de Utrecht, cuyo objetivo fue el equilibro de poder en Europa a costa de los territorios de la Monarquía: mientras que Felipe V renunciaba a sus derechos al trono de Francia, Francia renunciaba a Canadá y al apoyo al viejo pretendiente Jacobo Estuardo al trono inglés, respetando así la sucesión protestante de la Reina Ana y sus sucesores Hannover, así como devolver sus plazas en los Países Bajos; en España, Gran Bretaña ganaba Gibraltar, Menorca y el derecho del Asiento de Negros el Indias; y Carlos de Austria, como compensación por renunciar a los derechos al trono, cosa que haría unos años después, recibió Nápoles, Cerdeña (que luego intercambiaría por Sicilia) y los Países Bajos españoles.

Reparto de la Monarquía tras el Tratado de Utrecht


La guerra en España tardaría un poco en acabar, culminando entre 1714 y 1715 con la conquista de Barcelona y Mallorca, ahora ya sin sus fueros. Así, la Monarquía Española, ahora bajo la casa de Borbón, mantenía casi toda la península y lo que más preocupaba, las Indias Occidentales, pese a perder el imperio Europeo.

Desde entonces, la casa de Borbón ha reinado en España menos en 1808-1814, 1868-1874 y 1931-1975, con 11 reyes que se fueron sucediendo. Además, esta casa de Borbón española se acabaría instalando en los antiguos reinos españoles de Nápoles y Sicilia (después fusionado en “Las dos Sicilias”), también en Parma, y estos últimamente en Luxemburgo como dinastía agnada.

La casa de Borbón en España


Fue una guerra con muchas pérdidas, que reduciría la influencia europea de la monarquía Católica, y que haría perder sus fueros y derechos a los territorios de la corona de Aragón, pero que mantuvo por un siglo las Indias y saldría del ámbito alemán de la cada de Habsburgo, y tras la que España perdería finalmente la hegemonía en Europa, si no la había perdido ya antes...

Espero que les haya gustado, créditos a los dueños de las imágenes.

Santiago Ogando Pérez.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La quinina: la Condesa de Chinchón y el descubrimiento de la cura contra la malaria

Hoy quiero hablarles de uno de los descubrimientos médicos más importantes de la historia de la humanidad: la quinina o chinchona, una sustancia natural sacada de la corteza de un árbol americano que supuso el tratamiento principal en la lucha contra una de las peores enfermedades conocidas: la malaria. El interés que nos trae este medicamento está en los primeros años de los virreinatos españoles en América, cuando la medicina del Viejo y del Nuevo Mundo se fundieron al salvar una indígena peruana a la virreina española, la Condesa de Chinchón, de morir cuando estaba gravemente enferma de malaria al darle la quinina, una medicina tradicional americana desconocida en Europa. Quinina Pasemos a la historia. En primer lugar, quiero hablarles un poco de la malaria, también llamada paludismo. Es una enfermedad infecciosa transmitida por mosquitos que, muy resumidamente, causa unas fiebres muy intensas, vómitos y una marcada coloración amarilla de la piel, con origen en la parasitación de un...

Eugenia de Montijo y Napoleón III: el amor y la pena entre la violeta de Granada y el Águila de París

Tal día como hoy hace 196 años, el 5 de mayo de 1826, un fuerte terremoto sacude la ciudad de Granada. Mientras tanto, en el palacio de los futuros condes de Montijo (por aquel entonces Condes de Teba), en plena capital nazarí, la condesa se puso súbitamente de parto para dar a luz a su segunda hija superviviente en una tienda de campaña construida para la ocasión de manera urgente en el jardín (por miedo a un derrumbe de palacio). Se le puso por nombre Eugenia.  Doña Eugenia de Montijo, como sería conocida por el título de su padre, crecería como una muchacha de la aristocracia, afrancesada por cierto, entre paseos por el Albaicín y fiestas en París. Esta misma chica, pocos años después, se convertiría en el objeto del amor del presidente de la República Francesa, C. L. N. Bonaparte y, bajo el símbolo de una flor (la violeta), ya como Napoleón III, llegaría a ser con su matrimonio Emperatriz de Francia y gran protagonista del Segundo Imperio Francés. Si lo prefieren, pueden ver so...

Lo que el viento se llevó: la Guerra de Secesión Americana

Lo que el viento se llevó. Esta película fue estrenada tal día como hoy hace 82 años, el 15 de diciembre de 1939, en Atlanta, insigne escenario de esta cinta que marcó un antes y un después en la historia del cine. Últimamente se ha visto en boca de todos por las recientes acusaciones de racismo (debemos tener en cuenta que es una película de 1939) con la que muchos se rasgan las vestiduras, sin darse cuenta de que, a fin de cuentas, simplemente refleja como era la vida en ese momento (1860).  Cartel de la película  Hoy quiero, además de contarles un poco del argumento de mi película favorita, explicarles un poco sobre cómo se hizo y exponerles el interesante contexto histórico en el que se mueve y, sobre todo, el paralelismo con la misma: la Guerra de Secesión Americana. Les alerto que tiene spoilers de la película, aunque no les contaré el final por respeto, para así animarles a verla. Fotografía del rodaje  El que prefiera, puede ver solo el resumen sobre las curiosida...